Estamos acostumbrados a comentar las maravillas de ChatGPT y como cada nueva funcionalidad que ha introducido, nos ha dejado con la boca abierta y todo son parabienes.
Pero la IA está escalando, se ha hecho parte de nuestras vidas y el uso intensivo que se le está dando aflora los lógicos fallos de las escalabilidad. Nada nuevo en el horizonte. Pero no está mal ser un poco críticos y dar también algo de feedback negativo por si alguien escucha y recoge el guante.
Los proyectos de ChatGPT: útiles, pero desorganizados
Seguramente conozcas y utilices los proyectos de ChatGPT: una forma de mantener conversaciones separadas según temas o tareas. La idea es buena. Pero en la práctica, el sistema tiene un fallo de diseño importante: no está pensado para uso intensivo.
¿El resultado? En pocas semanas puedes pasar de tener 3 proyectos a 20... sin recordar cuál hacía qué. Y lo que es peor: terminas usando uno solo para todo o incluso el chat general. Caos, solapamiento de funciones y pérdida de foco. Y no es culpa del usuario. Es un fallo de diseño.
¿Por qué es un fallo de diseño?
No hay estructura jerárquica: No puedes agrupar, etiquetar o archivar proyectos fácilmente.
Sin roles definidos por defecto: No hay forma de asignar funciones o límites a cada proyecto salvo que lo hagas tú manualmente.
Falta de herramientas para el control del conocimiento compartido: Si varios proyectos usan la misma base de conocimiento (ej. tono de marca, documentos de trabajo), no hay forma sencilla de sincronizar o compartir entre ellos.
¿Qué soluciones puede adoptar un usuario?
Aunque el sistema no lo pone fácil, puedes imponer algo de orden con estas estrategias. Para mi, una de las más importantes es esta:
Asigna un “rol” claro a cada proyecto
Como si fueran empleados: “Ghostwriter”, “Investigador”, “Asistente de LinkedIn”, etc.
Al inicio de cada proyecto, dale una descripción breve de su función y sus límites.
TIP: Yo utilizo el perfil de un anuncio de empleo para la función que estoy creando. Me voy a cualquier portal de empleo, copio el perfil y funciones de una oferta que se corresponda con la función que busco. Y lo ajusto con ChatGPT para dárselo al proyecto como framework de trabajo.
Aquí un ejemplo para crear para Kelmia.com un Chief Marketing Officer especialista en Growth SaaS B2B
La oferta de empleo
Y el resultado del Rol de mi Proyecto para trabajar en Growth Marketing B2B Sales, hecho con ChatGPT
Con esta estrategia, el foco de mi proyecto será mucho más claro y las respuestas mucho más orientadas hacia el objetivo buscado.
Más técnicas de organización con Proyectos de ChatGPT
Pon nombres explícitos y consistentes
Evita nombres genéricos como “Idea” o “Post nuevo”.
Usa estructuras tipo: 💬 Ghostwriter | Contenido blog
o 🧠 Research | IA en educación
.
Agrupa proyectos por emojis o prefijos
No hay carpetas, pero puedes usar emojis o tags al principio para ordenarlos visualmente.
Haz limpieza mensual
Archiva los proyectos que ya no usas o combina los que se solapan.
Puedes llevar un documento externo donde anotes los roles y enlaces a proyectos activos.
Centraliza el conocimiento común
Crea un único proyecto “base de conocimiento” con todo lo compartido: tono, guías, contexto.
Desde los demás, indícale que consulte esa referencia (aunque no es perfecto, ayuda).
Y la solución real: rediseño
Lo ideal sería que ChatGPT:
Permitiera carpetas y etiquetas.
Diera opciones para compartir o heredar conocimiento entre proyectos.
Ofreciera plantillas de proyectos con roles definidos.
Permitiera buscar dentro de todos los proyectos por contenido o tema.
Hasta que eso llegue, la mejor herramienta que tienes es la intencionalidad: cada proyecto necesita un objetivo y foco claro. Si no, estás entrenando a tu IA en el desorden.
Espero que estas ideas te ayuden en tu día a día con tus proyectos en ChatGPT