¿Va a sustituir la IA a los programadores actuales?
Un debate interesante, que desde dentro de este mundo tiene una conclusión muy evidente
La llegada de la inteligencia artificial (IA) está revolucionando la forma de trabajar en todos los ámbitos imaginables, ofreciendo nuevas oportunidades en numerosos campos, desde la medicina hasta el entretenimiento. Una de las áreas en las que la IA está impactando especialmente es sin duda el desarrollo de software, gracias a herramientas avanzadas que “prometen optimizar” tareas de programación y facilitar la creación de aplicaciones.
Esto ha generado un nuevo rol en el mundo tecnológico: el IA developer, o desarrollador de inteligencia artificial, que integra conocimientos de programación con habilidades específicas en IA para construir sistemas inteligentes.
Jensen Huang, CEO de Nvidia, afirmó hace escasos meses que las crecientes capacidades de la inteligencia artificial harían obsoletas las habilidades de programación tradicionales, instando a los padres a que no impulsen a sus hijos a estudiar programación. ¿Significa esto que es el fin del programador tradicional tal y como lo conocemos? En mi opinión y con la experiencia de desarrollo ya de varios proyectos basados en IA, el rol del programador tradicional no solo permanece, sino que además se transforma (o al menos debe hacerlo) y cobra un nuevo valor en el ecosistema del desarrollo de proyectos tecnológicos.
Como está impactando la IA en el desarrollo de software
Para entender la evolución del programador tradicional, hay que analizar primero cómo la IA está cambiando el desarrollo de software. Herramientas de generación de código como GitHub Copilot o el mismo ChatGPT de OpenAI, (hay muchas otras), actúan como asistentes para desarrolladores, facilitando la creación de código, permitiendo que incluso personas sin mucha experiencia en programación puedan resolver problemas más complejos, que antes les llevaría mucho más tiempo.
Esto ha impulsado la figura de los IA developers, quienes no solo escriben código, sino que además entrenan modelos, configuran redes neuronales y diseñan algoritmos capaces de aprender y adaptarse.
Y esto es lo que ha levantado el debate: ¿es realmente necesario dominar lenguajes de programación cuando existen modelos capaces de traducir ideas en código de manera casi instantánea? La respuesta “Si” a esta pregunta es una lectura simplista y errónea de la situación.
El Programador tradicional como facilitador de la IA
Es importante subrayar que, aunque la IA ofrece nuevas herramientas para el desarrollo de software, estos modelos no pueden operar de manera completamente autónoma. La supervisión humana es crucial para asegurar que los sistemas funcionen correctamente y se adapten a las necesidades cambiantes del negocio. En este contexto, el programador tradicional cumple una función esencial como facilitador de la IA, optimizando su funcionamiento y adaptándola a las especificaciones del proyecto.
Por ejemplo, al implementar un sistema de IA en una plataforma de eCommerce, el programador se asegura de que el modelo no solo esté alineado con los objetivos comerciales, sino que también cumpla con las normativas de privacidad y seguridad. Este es un rol que solo alguien con una comprensión profunda de los sistemas de software puede desempeñar eficazmente.
La evolución del Programador tradicional
Sin duda que la figural del AI developer ha llegado para quedarse y tener un protagonismo importante en el desarrollo de aplicaciones basadas en IA.
Pero, a medida que las herramientas de IA automatizan tareas de programación básica, y los programadores tradicionales se liberan de tareas de menos valor, su enfoque debe ser convertirse en directores de orquesta, arquitectos y estrategas, enfocados en el diseño, la estructura, la integración y la eficiencia de los sistemas.
Estas son las nuevas funciones que están apareciendo para los programadores tradicionales, donde su conocimiento sigue siendo esencial:
Integración de herramientas y modelos de IA
Los desarrolladores deben coordinar múltiples herramientas de IA, APIs, y sistemas e infraestructura en la nube. Este rol de "orquestador" implica una comprensión profunda de cómo funcionan estos elementos y cómo deben integrarse para crear una solución solida y robusta. Es crítico asegurar que las diversas herramientas colaboren sin problemas para alcanzar los objetivos del proyecto de forma eficiente.
Arquitectura, diseño y desarrollo de sistemas más complejos
Aún estamos lejos de que la IA sea capaz de desarrollar código complejo y ensamblar todas las piezas de una aplicación que tenga cierta complejidad. Mientras esto sea así, el programador sigue siendo tan necesario como hasta ahora para conseguir los objetivos de los proyectos. Con una visión de "alto nivel" sobre las aplicaciones, su función no solo es esencial para construir sistemas complejos y eficientes, sino que permitirá garantizar que los modelos de IA se integren de manera efectiva con otras tecnologías, tal y como detallé anteriormente.
Consultoría y apoyo en la toma de decisiones estratégicas
A medida que los sistemas de IA se vuelven más presentes en cualquier nueva aplicación, los programadores tradicionales están desempeñando un rol de consultor en la toma de decisiones estratégicas. Ya no se trata solo de escribir código, sino de entender cómo las tecnologías se alinean con los objetivos comerciales. Los programadores se convierten en aliados fundamentales en la estrategia de negocio, orientando sobre la implementación de soluciones tecnológicas efectivas y viables.
Ética y Gobernanza en la Inteligencia Artificial: La IA plantea retos éticos importantes, y el programador tradicional debe jugar un rol muy importante en este ámbito. Su conocimiento técnico y su experiencia en desarrollo los convierten en “garantes” de la implementación ética de la IA. Ya sea en la reducción de sesgos, la transparencia en los algoritmos o la protección de datos, el programador tiene la responsabilidad de asegurar que las soluciones de IA se desarrollan y utilizan de manera ética y conforme a las normativas vigentes.
Una profesión en Transformación, no en extinción
Resumiendo toda la reflexión anterior, el programador tradicional, lejos de desaparecer, se está transformando en una figura central en la era de la IA. Su papel no solo debe ser mantener el control técnico, sino también liderar la integración de la IA de una manera ética, efectiva y alineada con los objetivos de negocio.
La programación tradicional y la inteligencia artificial se necesitan mutuamente para crear aplicaciones en las que la creatividad humana y la IA se complementan. La clave está en reconocer que la evolución de la tecnología implica el aprendizaje de nuevas habilidades, para adaptarse a estos cambios.
Es curioso, la evolución de la Programación tradicional fue el driver de la Transformación Digital de prácticamente toda la economía y la sociedad. Y ahora le toca a la propia Programación, avanzar sobre su propia proceso de Transformación.
Las vueltas que da la vida 😀