OpenAI está haciendo algo que le está llevando a ganar la batalla de la IA contra el mismísimo Google, y es que le está dando de su propia medicina. Una medicina que Google inventó en 1998. Y que está olvidando en 2025.
La lección original: la simplicidad como arma
1998. Mientras Yahoo, AltaVista y otros gigantes del internet luchaban por convertirse en "portales completos", abarrotando literalmente sus páginas con noticias, clima, horóscopo, directorios interminables y anuncios por todos lados; dos estudiantes de Stanford tomaron una decisión radical: crear una página prácticamente vacía pero que proporcionaba lo único realmente importante para el usuario: búsquedas efectivas.
Google nació con una propuesta revolucionaria en su simplicidad: una caja de búsqueda, un logo, dos botones, y nada más.
No era solo minimalismo estético. Era estrategia pura. La comprensión profunda de que la gente no quería un "portal de todo", sino una herramienta que funcionara sin fricción.
Esa simplicidad radical tumbó imperios digitales enteros y enterró millones y millones de dólares y euros (Os acordáis alguno de Terra?)
Google Contra Google
Fast-forward a julio de 2025. Google acaba de anunciar sus nuevas capacidades de IA prácticamente a la vez que OpenAI ha anunciado su agente de IA. Y algo se siente extrañamente familiar. Pero no de la manera correcta.
Ahora Google te ofrece:
¿Búsqueda tradicional o AI Mode?
¿Modelo Gemini estándar o 2.5 Pro?
¿Activar Deep Search?
¿Llamadas automáticas a negocios?
Los resultados de búsqueda ya no son tales resultados. Entre sus propuestas de contenido propio y la publicidad, ya no se siente esa búsqueda efectiva que le dio el liderazgo absoluto.
Google se está convirtiendo en el Yahoo de 1998. La empresa que ganó con simplicidad radical ahora está exponiendo complejidad técnica y obligando a los usuarios a tomar decisiones que no deberían tener que tomar.
OpenAI: más Google que Google
Mientras Google complica su interfaz, OpenAI, con su ChatGPT Agent, aplica exactamente la filosofía que hizo grande a Google.
No te pregunta qué modelo quieres. No te hace elegir entre modos. Simplemente le dices qué necesitas que haga, y el agente decide internamente qué herramientas usar.
La diferencia es cristalina:
Google 2025: "¿Quieres búsqueda normal, AI Mode, Gemini 2.5 Pro o Deep Search?"
ChatGPT Agent: "¿Qué necesitas que haga?"
El Principio Eterno
La lección sigue siendo la misma que en 1998:
La mejor tecnología es la que no tienes que pensar cómo usar.
Google lo inventó. Lo aplicó. Ganó con ello.
OpenAI lo ha estudiado. Lo ha perfeccionado. Y ahora está ganando con ello.
Mientras Google se pregunta cómo competir con ChatGPT, la respuesta está en su propio ADN: volver a ser radicalmente simple.