A estas alturas ya habrás leído las maravillas del nuevo navegador basado en IA de Perplexity, Comet. Aunque aún no esté disponible. (Me encanta lo bien que lo hacen los americanos consiguiendo publicidad gratuita). Por ello, no voy a entrar en las maravillas de la búsqueda agéntica que viene. Me interesa más compartir las implicaciones de lo que viene y en que momento nos encontramos.
Un discurso provocador
Empecemos por lo que dijo hace poco el CEO de Perplexity, Aravind Srinivas en un podcast:
Comet es un navegador que tiene como objetivo rastrear todo lo que haces online y offline para ofrecer anuncios “hiperpersonalizados”.
Esta bomba ha traído ríos de tinta digital, por las implicaciones que tiene:
De sobra es conocido lo poco que nos gusta a los usuarios que nos “espíen” a pesar de que dejamos hacerlo. Pero al menos, que no nos lo digan a la cara!!
Google está precisamente ahora en los juzgados por “analizar demasiado” a sus usuarios, cuando Perpelxity a través de su CEO hace esta declaración, doblando la apuesta.
De todo lo que he leído sobre esta noticia, apenas he encontrado dudas sobre lo que ha dicho el amigo Aranvind. Solo he encontrado duras críticas, críticas más o menos normales y si acaso, expectativa para ver como lo ejecuta.
Pero yo me cuestiono completamente que lo que haya dicho sea verdad.
Lo que creo que hay detrás de estas declaraciones es una campaña de publicidad muy inteligente, porque la guerra de los navegadores de IA ya ha comenzado y Perplexity va ganando por goleada.
Y estas son mis razones:
Una polémica en el momento justo
Google está en los tribunales por abuso de posición dominante. Hay un clima de desconfianza global hacia las big tech.
¿Y qué hace Perplexity? Lanza un mensaje provocador, que suena escandaloso, pero que sabe que no tiene capacidad real de cumplir.
No tiene un navegador relevante aún.
No tiene escala.
No tiene acuerdos con millones de webs.
No tiene un sistema de tracking ni una red publicitaria comparable.
Y aun así, consigue titulares como si lo tuviera.
La estrategia es otra: parecer grande antes de serlo
Decir "vamos a rastrearte" no es una promesa tecnológica. Es una jugada de posicionamiento. Es ponerse en la conversación, justo donde están Google, Meta o Apple.
En lugar de competir en silencio, lo hacen con ruido. En lugar de construir poder, proyectan poder.
¿Y si el verdadero producto es la narrativa?
Mientras se discute si es ética o no la estrategia, ya estamos hablando de ellos.
Mientras se posiciona como “el nuevo Google”, no importa si puede cumplir o no.
Importa que creamos que puede.
OpenAI ya ha anunciado que está a punto de lanzar un nuevo navegador web basado en inteligencia artificial que busca competir de manera directa con Google Chrome (no con Perplexity, que curioso). Y Perplexity, que tampoco tiene los recursos de OpenAI, se está posicionando como el navegador basado en IA más avanzado (dice que tiene el nivel de Google) y consiguiendo impacto publicitario a nivel mundial.
El tiempo dirá si tengo razón o no. Espero que si, porque la promesa de Perplexity es sencillamente inaceptable.