Continuando con el ruido mediático de los lanzamientos, otro que está dando mucho que hablar es Grok, del amigo Elon Musk. Para muchos, “lo más de lo más en IA” y que ha adelantado a todos los demás.
Pero, si buceamos un poco técnicamente y quitamos el ruido mediático, ¿qué hay realmente?
Lo que sí aporta Grok 4
Es rápido y tiene respuestas con más contexto social que otros modelos. Al estar integrado con X, tiene una ventaja: entiende lo que está pasando en ese momento en la red.
Es ideal para tareas ligeras: redactar contenido viral, contestar con chispa o crear resúmenes sociales.
Lo que no es
No supera a modelos como GPT-4o o Claude Opus en tareas complejas: razonamiento, análisis de datos, lógica o trabajo con grandes volúmenes de texto.
Sobre lo de ser “open source”:
Elon dice que Grok es abierto, pero no confundamos: compartir los pesos de los parámetros no es lo mismo que abrir el modelo o el código. Es una apertura parcial.
¿Dónde sí puede marcar la diferencia?
Grok 4 puede ser útil en escenarios donde el tiempo real y la interacción social importan más que la precisión técnica: atención al cliente en X, detección de tendencias, bots conversacionales con personalidad.
Por tanto, Grok 4 no es una revolución técnica, pero sí una pieza interesante en el ecosistema de IA aplicada al contenido y redes sociales. Para todo lo demás, los líderes siguen siendo los modelos de OpenAI y Anthropic.