Cómo llevar la IA a la empresa de manera efectiva
5 sencillos pasos para incorporar la IA de forma estratégica en tu organización
Hoy en día no hay ya prácticamente nadie que no haya incorporado la IA en su día a día, en mayor o menor medida, para tareas como redacción de textos, presentaciones, informes, emails, consultas e incluso análisis de tablas y gráficas para obtener conclusiones de cierto volumen de datos. Sin embargo, lo que me encuentro en las conversaciones con muchas empresas es que la mayoría usa ChatGPT o alguno similar, de manera individual; mientras que el uso de una API de cualquier LLM en empresas, es casi inexistente.
¿Se está por tanto aprovechando ya todo el poder de la IA en las organizaciones para mejorar y obtener ventajas competitivas? Yo diría que no. Y el motivo es tan sencillo como que escalar la IA es un reto aún por abordar en muchísimas organizaciones. No basta con usarla para tareas personales; hay que integrarla en los procesos clave para mejorar la eficiencia y la toma de decisiones.
Para ello, quiero compartir un enfoque de como se puede empezar a usar la IA a gran escala y de forma estratégica, mediante cinco sencillos pasos:
1. Identifica los procesos críticos
Busca aquellos procesos que consumen mucho tiempo y/o recursos, generan errores que es necesario controlar con gran esfuerzo, requieren mucha experiencia específica en su gestión o simplemente son un cuello de botella en tu organización. Ese tipo de procesos son los mejores candidatos para empezar a aplicar IA.
2. Documenta el proceso
No tiene que ser complicado. Usa una hoja de papel, PowerPoint, Word o cualquier herramienta con la que te sientas cómodo. Lo importante es escribirlo de principio a fin para visualizar cada paso.
3. Analiza los datos de entrada
¿Qué datos necesitas para este proceso? ¿De dónde vienen? ¿Cuál es su calidad? ¿Cómo se transforman y procesan? Sin entender bien los datos, es difícil aplicar IA de forma efectiva.
4. Define los resultados esperados
¿Qué outputs necesitas? ¿Con qué frecuencia? ¿En qué volumen? ¿Qué nivel de definición o granularidad se espera? Tener esto claro es clave para saber qué tipo de IA puede ayudarte.
5. Evalúa la tecnología actual
Revisa qué herramientas y sistemas usas actualmente. Esto te ayudará a entender qué se puede mejorar y cómo la IA puede integrarse con lo que ya tienes.
Llevar esto a la IA
Ahora que tienes todo claro, introduce esta información en ChatGPT (o tu LLM favorito) y pregúntale cómo podrías mejorar ese proceso con IA. Luego, pídele que te ayude a escalar la solución utilizando la API de ChatGPT.
Podrás comprobar y descubirir de forma inmediata como la IA te puede ayudar con ese proceso, en que etapas y de que forma lo puedes mejorar. Tan sencillo como lo he descrito. Esto es lo que yo llamo delegar la creatividad del análisis para mejorar en la IA. Lo que hacemos para muchas otras actividades, pero llevado a procesos.
La realidad de escalar IA en la empresa
Ahora bien, usar ChatGPT para tareas individuales es una cosa; pero integrar la IA en los procesos de una organización requiere más que solo escribirle a un chat. Vas a necesitar un equipo técnico que domine la API de los LLM y otras tecnologías de IA, tales como:
Bases de datos vectoriales (Milvus, Pinecone, Weaviate) para búsqueda y recuperación eficiente de información.
Frameworks de IA como LangChain para integrar modelos de lenguaje en flujos de trabajo.
Modelos open-source (Llama, Mistral, Falcon) para despliegues personalizados.
Plataformas de orquestación como LangGraph o LlamaIndex para conectar diferentes módulos de IA.
Infraestructura escalable con Kubernetes y Docker para manejar cargas de trabajo en producción.
La IA a gran escala requiere inversión y esfuerzo, no es magia ni una solución plug & play inmediata.
Mucha gente cree que la IA está en un punto similar al internet gratis de los años 2000. Pero esto no va de herramientas mágicas sin apenas coste: va de estrategia, implementación y mejora continua.
Si realmente quieres que tu empresa aproveche el potencial de la IA, empieza por estos cinco pasos. La clave está en transformar el uso individual en una ventaja competitiva a nivel organizacional.
Y si necesitas ayuda, ya sabes donde estoy ;)